Unión Astronómica Internacional

Por Antonio Guerrero Sánchez

El 14 de agosto, Silvia Torres-Peimbert hizo historia. Otra vez. No sólo fue la primera doctora en astronomía de México, sino que ahora es la primera mexicana en presidir la Unión Astronómica Internacional, una organismo con sede en París, Francia que agrupa a más de 11,000 especialistas de 90 países.

Una de las responsabilidades de la UIA es la clasificación de los planetas; sin embargo, para la científica mexicana, la principal tarea durante los tres años de su gestión será la promoción de la cooperación astronómica a nivel mundial.

“La Unión se acaba de reestructurar prácticamente de cero hace tres años, entonces ahora el reto es afirmar esa nueva estructura que depende de lo que llamamos comisiones, donde se tratan los distintos problemas y se hacen los proyectos de trabajo”, dice Torres-Peimbert, en entrevista exclusiva con Tec Review.

Pero ¿qué hay de la difusión científica en México? La investigadora emérita del Instituto de Astronomía de la UNAM explica: “La ciencia en México ha crecido; el número de investigadores, de centros de investigación, de equipos ha aumentado pero no a la tasa que se requiere, es ahí donde está el problema y tenemos que buscar cómo hacerlo”.

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Más que eso, la científica considera que el principal cambio debe ocurrir en las familias y en las escuelas, modificar la percepción que se tiene de la física, la química o las matemáticas, generalmente catalogadas como las materias ‘más difíciles’: “Eso es lo que nos hacen creer todos y creo que parte del problema es que los maestros mismos no se sienten a gusto, no se sienten contentos frente a la ciencia en general”.

“Creo que es una alegría enfrentarse a problemitas, a retos pequeños, y eso es lo que tenemos que mostrar en la divulgación, en la difusión, que la ciencia puede ser divertida, interesante y ciertamente valiosa. Eso es lo que nos ha faltado en México”.

Nace una ‘estrella’

Fue precisamente una profesora, en nivel secundaria, quien inspiró a la astrónoma a interesarse por la ciencia. Un área donde pocas mujeres destacaban en aquella época.

En opinión de investigadora, históricamente estamos acostumbrados a relegar a las mujeres, incluso desde la infancia, en algo tan simple como un juego: “Para niños los juegos de armar son de miles de piezas y los de niñas son de unas cuantas piezas, ya están ahí señalando que el papel de la niña tiene que ser nada más de muñecas, de protección, de algo familiar y que no deben ponerse un reto intelectual frente a ellas. Es todo un sistema, la familia, los juegos, la televisión. Creo que se está cambiando pero necesitamos acelerar ese proceso”.

Esta actitud, dice Sánchez Peimbert, hace que se desperdicie a la mitad de la población: “Hay mujeres que tienen gran talento, capacidad y que se les ha hecho a un lado, no se les ha dado el reconocimiento que les tocaba”.

La ganadora del Premio Nacional de Ciencias, habla por experiencia. Cuando buscó la dirección del Instituto de Astronomía de la UNAM, alguien le sugirió que el proyecto lo presentara su esposo, el también astrónomo Manuel Peimbert. Ella se negó y obtuvo la dirección.

“Tenemos que pensar en los proyectos, en la capacidad de trabajo, en la capacidad de realización y no en el género”.

Educación astronómica

Las universidades, dice, deben participar en la difusión de la ciencia y la tecnología, porque sólo así cambiarán los esquemas que prevalecen en el país. “Hay que reconocer que la ciencia y la tecnología van de la mano y que se necesita industrializar el país, pero industrializar de fondo. El diseño de país está hecho para incorporar solamente a los trabajadores medianamente preparados para trabajos de maquila y no está diseñado para realmente enfrentar retos hacia delante, hacia el futuro”.

Hay que apoyar a los nuevos científicos, abrir nuevas escuelas, otras universidades porque ellos tienen ambiciones de mejores oportunidades y no se las estamos ofreciendo, les estamos fallando.

Sánchez-Peimbert está comprometida con difundir aún más la investigación mexicana desde su nueva posición en la UAI: “Me parece importante mostrar que hay trabajo, que hay resultados, que hay presencia femenina y presencia científica en el país, de otra manera estamos partiendo todo el tiempo de que la ciencia se hace solamente en los países desarrollados y no es cierto. Muchos países y nosotros estamos colaborando en el desarrollo de la ciencia también”.

 

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