Getty Images

(Notimex) Los insectos te pueden parecer feos y hasta dar miedo, pero sin ellos simplemente se acabaría la flora y la fauna como la conocemos, ya que gran parte de ellos se encarga de polinizar. Así lo aseguró la bióloga Yazmín Martínez, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Estos animales representan 55 por ciento de la biodiversidad actual conocida y comprenden cerca de tres billones de especies vivas, aunque sólo se han descrito 900 mil, dijo.

Explicó que “se trata de invertebrados del filo de los artrópodos. Siempre presentan dos antenas, tres pares de patas y uno o dos pares de alas”.

Los insectos son vitales para la Tierra, si se extinguieran también lo haría gran parte del resto de la naturaleza. En contraste, si el humano lo hiciera, la vida en nuestro planeta tendría mayor diversidad.

“Con el tiempo estos seres se han adaptado a todos los medios y climas, por lo que para entender el presente es necesario reconstruir su pasado”, afirmó Martínez al impartir la conferencia Insectos Antiguos, en el Instituto de Geología.

Su diversidad está marcada por tres hitos o explosiones evolutivas, con lo cual surgió una gran variedad a partir de una modificación del ambiente, indicó.

En el Carbonífero Inferior desplegaron sus alas para volar; en el Permo-Triásico surgió el estado ninfal, y en el Cretácico desarrollaron la polinización y se hicieron sociales.

A partir de estas etapas, las especies arcaicas se adaptaron, diversificaron y resultaron favorecidas, pues en la actualidad se preservan.

Así, las especies de hoy descienden de los primeros animales que conquistaron los ambientes terrestres; además de ser testigos vivos de un pasado lejano, se asemejan a sus antepasados o presentan estabilidad taxonómica.

La aparición de estas criaturas en yacimientos de fósiles es infrecuente, pero suelen conservarse bien y completas, en comparación con otros invertebrados.

Algunos materiales antiguos donde se han localizado son rocas sedimentarias y en depósitos de fangos de diatomeas lacustres o de carbón transformado en brea, ámbar y copal, así como cúmulos de ceniza volcánica y en estómagos de mamíferos del Pleistoceno.

Se calcula que las cucarachas, por ejemplo, aparecieron hace 300 o 350 millones de años en el Carbonífero. Hoy existen más de cuatro mil 500 especies que siguen una dieta vegetal descompuesta, lo que les ha permitido sobrevivir por siglos.

Getty Images
Getty Images

Otro caso es el de la meganeura, que vivió en el mismo periodo y hoy es conocida como Petalura gigantea o libélula.

Getty Images
Getty Images

Entonces, su envergadura de los extremos de las alas era de 75 centímetros; hoy sus descendientes viven principalmente en Europa, así como en bosques de pantanos tropicales y tienen un tamaño de ala a ala de 17 centímetros.

Otros ejemplares interesantes son las abejas, cuyo origen se remonta a 100 millones de años. Hoy se cuentan casi 20 mil variedades.

Getty Images
Getty Images

¿Te gustó esta información? Consigue más en nuestro boletín semanal, ¡suscríbete ahora!