(AFP) Su abuelo Auguste, fue el primer hombre en la estratósfera. Su padre Jacques, el primero en el fondo del mar. Ahora Bertrand Piccard, el primero en dar la vuelta al mundo en un avión movido por energía solar.

“Nada es imposible”: tal la divisa de este hombre de ciencia y piloto de 58 años, nacido en Lausanna y quien culmina el viaje alrededor del mundo alternándose con su compatriota Andre Borshberg en los comandos del avión Solar Impulse 2.

Para Bertrand Piccard “la exploración es un estado de espíritu”.

Y tras una pausa, remató: “Hay que ir audazmente a donde nadie llegó jamás”. Una frase que sigue letra a letra el leit motiv de Star Trek, uno de cuyos capitanes espaciales lleva por apellido Piccard, personaje que se jacta de ser parte de una estirpe de científicos exploradores.

Solar Impulse 2 consolida a tres generaciones de pioneros
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El 16 de julio de 1969, cuando el Piccard de carne y hueso tenía apenas 11 años, siguió en directo desde Cabo Cañaveral el lanzamiento del Apolo 11 que tres dias después colocaría los primeros seres humanos en la Luna.

El jefe del programa, Werner von Braun era amigo de la familia Piccard y Bertrand pudo asistir a esta odisea de la especie humana en directo.

Después del lanzamiento “yo pensaba: estos astronautas que despegaron hacia la Luna siguen un sueño. Y ese sueño es más grande que el miedo al fracaso. Esos héroes osan hacer lo que parece imposible, algo que nunca nadie logro. Ese es el espíritu pionero”.

El abuelo Auguste, fue un físico especializado en rayos cósmicos y en quien se inspiró el caricaturista Herge para pergeñar al profesor Tournesol, uno de los personajes de Tintin.

Auguste fue, en mayo de 1931 el primer ser humano en llegar a la estratósfera (a más de 15 kilómetros de altura) en un globo aeroestático.

Veintinueve años después el hijo de Auguste, Jacques, fue en 1960 el primer hombre en llegar al punto más profundo del océano, en las Fosas Marianas, a casi 11 kilómetros de profundidad. Su vehículo, el batiscafo Trieste fue diseñado por Auguste Piccard.

Solar Impulse 2 consolida a tres generaciones de pioneros
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“Lo que me interesa de la vida de explorador es que se va hacia la desconocido. Se sale del entorno habitual y  uno está obligado a encontrar respuestas novedosas a problemas inéditos. Son esos momentos en que uno sale de los moldes y de los automatismos”, dijo Piccard.

Pero también es un entusiasta de las batallas por la protección del medioambiente, como bien lo demuestra este viaje alrededor del globo usando únicamente la energía del Sol.

Es que “los grandes desafíos ya no son escalar el Everest o ir a la Luna. Eso ya se hizo.

“Ahora hay que luchar por la calidad de vida, contra la pobreza, por los derechos humanos, por un mejor gobierno del planeta, en favor del desarrollo de la investigación médica, el desarrollo sostenible y las energía renovables. Ahí es donde nos hacen falta los pioneros”, concluyó el miembro de la tercer generación de pioneros de la familia Piccard.

El curso del Impulse

Volando día y noche, sin provocar “ruido ni contaminación”, ni utilizar otro combustible que no fuera la energía del Sol, el avión Solar Impulse 2 (SI2) completó 26 de julio de 2016 su histórica vuelta al mundo.

“Se cree que se trata de ciencia ficción, pero es la realidad de hoy”, añadió.

“Quisiera que recuerden algo: más que un logro de la aviacion, Solar Impulse 2 es un logro en la historia de la energía. Hay soluciones. Hay tecnologías. No aceptemos que el mundo sea contaminado sólo porque la gente tiene miedo de pensar de otra forma”, destacó Piccard.

La aeronave aterrizó este martes en Abu Dabi a las 4:05 hora local y completó la última etapa de su histórico periplo alrededor del mundo utilizando al Sol como única fuente de energía. El avión había despegado para la 17ª y última etapa el domingo desde Egipto.

Para esta etapa de 2,763 kms al Solar Impulse 2 empleó 49 horas de vuelo ininterrumpido, cargando durante el día con sus paneles solares las baterías a bordo para seguir volando al caer la noche.

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon expresó su “profunda admiración” por esta iniciativa.

“Es un día histórico no sólo para ustedes pero también para la humanidad”, agregó Ban en una conversación con Piccard horas antes del aterrizaje y transmitida en directo.

El Solar Impulse 2 partió de Abu Dabi el 9 de marzo de 2015 para iniciar la vuelta al mundo.

Con un peso de tonelada y media, tan ancho como un Boeing 747, Solar Impulse 2 vuela gracias a unas baterías que almacenan la energía solar captada por unas 17,000 células fotovoltaicas en sus alas y en el dorso de su fuselaje.

El avión vuela en general a algo menos de 50 kilómetros por hora, aunque puede duplicar su velocidad cuando está expuesto al Sol plenamente.

Llegó a El Cairo el 13 de julio después de despegar de la ciudad andaluza de Sevilla (sur de España), tras recorrer 3,745 kms en 48 horas y 50 minutos.

Piccard realizó previamente la etapa transatlántica, de 71 horas y 8 minutos, entre Nueva York y la capital andaluza (6,765 kms).

Solar Impulse 2 consolida a tres generaciones de pioneros
AFP PHOTO / KARIM SAHIB

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