Termina 2° edición de la Semana i del Tec con 1,500 proyectos

Los más de 50,000 participantes pudieron trabajar con diferentes organizaciones en proyectos reales.

Tecnológico de Monterrey

Este 30 de septiembre, la segunda edición del programa Semana i del Tecnológico de Monterrey llega a su fin tras ofrecer cinco días con cerca de 1,500 actividades diferentes a los más de 50,000 alumnos que estudian en esta institución.

Durante el evento, los jóvenes tuvieron la oportunidad de salir de sus salones de clases y aprender de forma vivencial mediante un trabajo de tiempo completo en un proyecto de su elección. Así lo dijo, en entrevista con Tec Review, David Garza Salazar, Vicerrector Académico del Tec.

“Nosotros les ofrecimos una cartera de opciones diseñadas por nuestros profesores con intenciones de enseñanza específicas, muchas de ellas vinculadas con alguna empresa, organización o entidad de gobierno de los diferentes niveles”, comentó. Además, este año se introdujeron dos variantes.

La primera es que los estudiantes tuvieron la opción de diseñar sus propios proyectos acompañados por un académico. La siguiente es que se les dio la posibilidad de participar en actividades en un campus diferente a en el que estudian e, incluso, fuera del país.

“De estos 1,500 proyectos, aproximadamente 90 se dieron en sitios internacionales con la participación de 1,300 alumnos en más de 12 diferentes naciones”, detalló Garza Salazar.

¿Por qué Semana i?

Cuando se diseñó este concepto, según recordó David Garza Salazar, el Tecnológico de Monterrey quiso ofrecer a sus alumnos una experiencia “de inmersión, de innovación y de trabajo interdisciplinario, en donde se generaran ideas y donde hubiese incubación”.  “Nos dimos cuenta de que todas estas palabras comienzan con la letra ‘I’”, explicó.

¿Qué sucedió durante la 2° Semana i

En estos cinco días de actividades, la Semana i fue testigo del desarrollo de diversos proyectos con distintos enfoques y objetivos. En entrevista, el Vicerrector Académico del Tec mencionó algunos ejemplos.

En el Campus Guadalajara, en Jalisco, un equipo de estudiantes trabajó junto con el Club Deportivo Chivas en crear una campaña de posicionamiento que fuera capaz de atraer a la mayor cantidad de personas.

Con un enfoque más social, un grupo se unió al Banco de Alimentos para trabajar en la iniciativa Ayudando al Amigo Pérez. Ésta se enfocó en encontrar una forma de aprovechas los remanentes de panaderías para dar de comer a la gente que lo necesita.

Se dio también una actividad de mecánica aeronáutica y aviación donde los participantes “están en el aeropuerto, en los hangares, poniendo en práctica sus conocimientos de ingeniería mecánica”, dijo Garza Salazar.

Otro proyecto, bautizado como Yo Robot consistió en diseñar una prótesis específica para un caso real en el que “los alumnos hicieron todo el proceso: el diseño conceptual, el prototipo y las pruebas”.

¿Qué sucede después de la Semana i?

El Vicerrector Académico de esta institución, David Garza Salazar, afirmó que en muchos proyectos “hay de entrada un compromiso de un seguimiento”. Tal es el caso de la participación de la compañía L’Oréal, quien lanzó a los alumnos el reto de diseñar una campaña publicitaria para una de sus marcas.

“La empresa lo manejo como una competencia en la que participaron varios de los equipos y, el que gane, tendrá la oportunidad de asistir a una actividad posterior en París, Francia, para presentar sus ideas en otro contexto y con directivos”, comentó Garza Salazar.

“Por otro lado, vemos un efecto muy interesante que tiene que ver con la experiencia de los alumnos”, agregó. “El año pasado tuvimos una iniciativa que apoyaba a personas migrantes con comida y hospedaje. Al terminar la Semana i, los jóvenes que participaron de ella buscaron centros que se dedicaran al mismo tema y se anotaron como voluntarios”.

Reto Emprendedor con Sentido Humano

Los alumnos de primer y segundo semestre, que son cerca de 10,000, viven la Semana i desde una actividad especial, diseñada especialmente para ellos.

El Vicerrector explicó que ésta, conocida como Reto Emprendedor con Sentido Humano, consiste en proponer y desarrollar un emprendimiento con un capital semilla de 2,000 pesos que es entregado por el Tecnológico de Monterrey a grupos de hasta cinco integrantes.

El objetivo es que los estudiantes recuperen el capital y obtengan ganancias que, posteriormente son invertidas en iniciativas sociales.

“Lo más importante de este reto es el proceso que siguen los participantes. Tienen que ser creativos y tener la capacidad de convencer a otros del valor que tiene el producto o servicio que ofrecen”.

Si quieres conocer más proyectos de este programa, da click aquí.

 

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