Cortesía de Lorenza Ochoa

El uso de toallas femeninas es casi obligado para todas las mujeres cuando se encuentran en su periodo menstrual. Una mujer, a lo largo de su vida fértil, que es de los 15 a los 44 años, esto según la Organización Mundial de la Salud (OMS),  utiliza alrededor de 15,000 toallas o tampones desechables. En total, en México, son 5,750,000,000 los productos femeninos que se desechan anualmente.

Lee: Un nuevo sistema desintegra rápidamente pañales desechables

Alergias, irritaciones y otros malestares se pueden presentar en algunas mujeres al usar estos productos. Tal fue el caso de Lorenza Ochoa, directora de Ecolunas,  empresa mexicana que se dedica a la elaboración y venta de toallas sanitarias de tela, la emprendedora contó su testimonio en entrevista con Tec Review.

Cortesía

Lorenza presentó severas reacciones alérgicas al usar toallas desechables. Su ginecólogo le recomendó sustituir éstas por trapos de tela, ya que “el algodón no provoca reacciones alérgicas en la piel”, le explicó el médico.

Anuncio

“La idea de usar trapos no me convenció, por lo que en ese momento empecé a investigar en internet qué productos existían. Descubrí que en otros países habían algunas marcas de toallas de tela”, señaló Ochoa.

Ante esta problemática de salud que enfrentaba como mujer, Lorenza decidió hacer algo al respecto: crear sus propias toallas de tela, las cuales resultaron todo un éxito para su comodidad y salud.

Facebook/Ecolunas

Posteriormente, creó patrones de elaboración para la fabricación de éstas, mismos que fueron sometidos a pruebas para después hacer modificaciones y realizar “un producto final”.  Lorenza se percató de que “tenía un negocio en potencia en mis manos”, afirmó.

Fue así cómo en 2009 surgió Ecolunas en Guadalajara, Jalisco, una empresa que tiene como objetivo impulsar el uso de toallas femeninas orgánicas y otros productos ecológicos como las copas menstruales, pantiprotectores y jabones naturales.

Beneficios para las mujeres y el planeta

Sus diseños son llamativos, de diversos tamaños y colores. “Se sienten como ropa interior” describió Lorenza. “No irritan o pican como las toallas desechables. Son cómodas en climas calurosos porque no provocan sudoración. Además, no generan el característico mal olor de las toallas desechables”, detalló.

ecolunas.com

Las toallas están elaboradas con tela biodegradable, mientras que en su interior se componen de fibras absorbentes de algodón. También cuentan con una capa impermeable de materiales sintéticos, esto para evitar el escurrimiento del flujo; un broche de acero inoxidable es el que permite sellar las alas de cada toalla para mayor seguridad.

La directora de Ecolunas dijo que cada una de estas toallas tiene una vida útil de cinco años, las cuales recomienda a las mujeres que padecen enfermedades como vulvitis, dermatitis o que tienen piel sensible.

Te recomendamos: Lupus, una enfermedad que perjudica principalmente a mujeres

Otro de los puntos que destacó fue el aspecto económico, pues, de acuerdo con estimaciones realizadas por la emprendedora, una mujer invierte entre 600 a 700 pesos al año en la compra de toallas femeninas desechables y/o tampones; con el uso de toallas orgánicas cada mujer podría gastar 1,400 pesos, pero cada cinco años.

Y, ¿qué hay del planeta? Cada toalla desechable que va a la basura tarda, aproximadamente, entre 300 a 500 años en degradarse.

Si se opta por este producto orgánico “una mujer utilizará unas 50 toallas de tela durante toda su vida fértil, las cuales son casi completamente compostables,  la tela que las compone se biodegradará en algunos meses, dependiendo de las condiciones del ambiente, excepto la capa impermeable” explicó Lorenza.

Uso y mantenimiento

ecolunas.com

El uso y el mantenimiento de estos productos  no son complejos. Los tamaños de estas toallas de tela son idénticos a las toallas desechables. Las mujeres tienen la oportunidad de elegir el tamaño que mejor consideren para el flujo de su ciclo menstrual.

Cuando se requiera hacer cambio de toalla, y se esté fuera de casa, la empresa recomienda en su sitio web, cargar una bolsa plástico hermética para guardar la toalla de tela usada.

Para mantenerlas limpias lo que se tiene que hacer es rociarla con un desmanchador  de telas que no contenga cloro u algún otro producto parecido. Después, se deberá prelavar cada pieza con agua fría, misma que se tendrá que dejar remojar en un recipiente con agua y jabón.

Por si no lo viste: Conoce a este robot que dobla y plancha ropa

Posteriormente, puedes lavarla a “mano” o en tu lavadora. Se recomienda no usar suavizante; su secado puede ser al aire libre o en tu secadora.

Hasta ahora, la respuesta de las mujeres ante este producto ha sido positiva, compartió la directora de Ecolunas. “Cuando empezamos en 2009, era común encontrar reacciones negativas en las chicas, pero cada vez las nuevas generaciones están menos conformes con los métodos tradicionales de higiene femenina, están más abiertas a nuevas formas de vivir su menstruación”.

¿Te interesan estas toallas orgánicas? Las puedes encontrar en la página oficial de Ecolunas, donde puedes realizar tus pedidos desde cualquier lugar de la república mexicana.