iStock

¿Eres de las persona que se estresan fácilmente? ¿El trabajo, la escuela o hasta el tráfico te generan cierta tensión en algún momento de tu vida? ¡Cuidado! Esta alteración puede afectar la calidad de tu semen, según un estudio realizado por la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos.

En un experimento realizado con ratones, investigadores descubrieron que el estrés en los roedores machos puede repercutir en sus espermatozoides y, por ende, en sus crías.

Investigaciones previas han demostrado que el estrés puede perjudicar el comportamiento y la fisiología de los ratones. Se han identificado los cambios en las modificaciones de histonas y la metilación del ADN.

“Sorprendentemente, los estudios en nuestro modelo de ratón revelan que los machos criados 3 meses después de la exposición al estrés continúan produciendo descendencia con reactividad de estrés alterada” señala la investigación, lo que sugiere “efectos duraderos”.

Lee: Spermbot, un ‘motor’ para espermatozoides

Con el objetivo de saber en qué momento del proceso de desarrollo o de maduración de los espermatozoides ocurren estos cambios por estrés, los investigadores analizaron el epidídimo, que es el conducto que conecta a los testículos con los vasos por los que circula el semen.

También se analizaron los niveles del receptor de glucocorticoides, sitio donde se involucra la transmisión del estrés, los cuales se “incrementaron específicamente en los meses posteriores al final del estrés, lo que sugiere que estos pueden desempeñar un papel en la programación a largo plazo”.

El estudio señala que las experiencias paternas pueden tener cambios duraderos en la línea germinal y en el futuro desarrollo del cerebro de sus crías.

Medio ambiente, otro factor

Otro de los factores por los cuales la calidad del semen puede ser menor es la contaminación, así lo indica el estudio publicado en la revista especializada Occupational & Environmental Medicine.

Los efectos de la polución en la forma de los espermatozoides observados en este estudio, que se realizó con cerca de 6, 500 hombres de entre 15 y 49 años en Taiwán, son limitados.

Por si no lo viste: En estos lugares los hombres están perdiendo su esperma

Pero “teniendo en cuenta la omnipresencia de la exposición a la contaminación del aire, un efecto reducido de las partículas finas (PM2.5) en la morfología normal de los espermatozoides podría provocar la infertilidad en un importante número de parejas”, consideran los científicos chinos que hicieron el estudio.

Los hombres participaron en un programa de examen médico estándar entre 2001 y 2014, durante el cual se estudió la calidad de su semen (número total de espermatozoides, forma/tamaño y movimiento).

Las concentraciones de PM2.5 en la dirección de cada participante se analizaron durante un periodo de tres meses, el tiempo necesario para generar el esperma, y también sobre una media de dos años, utilizando un método matemático combinado con datos por satélite de la NASA.

Cada aumento de 5 microgramos de partículas finas por metro cúbico de aire (μg/m3) en periodo medio de dos años resultó vinculada a una caída significativa del 1,29% de la morfología normal de los espermatozoides, según el estudio.

Paradójicamente, los investigadores también observaron una correlación entre el aumento de la concentración de los espermatozoides y el alza del nivel de partículas finas. Según ellos, podría tratarse de un fenómeno de compensación de la degradación de la forma de los espermatozoides.

El estudio basado en la observación no establece “ningún vínculo de causa y efecto” entre la polución y las modificaciones del semen registradas, aseguró por su parte el profesor Kevin McConway, estadístico de la Open Universidad en Reino Unido.

También puedes leer: China busca cura para infertilidad con esperma de ratón

Los autores del estudio consideraron, estadísticamente, varios factores como la edad, la educación, el índice de masa corporal, el tabaquismo o el consumo de alcohol, que pueden influenciar los resultados.

McConway, dijo que los investigadores “ignoraban donde trabajaban esos hombres” y sólo tenían “informaciones limitadas” sobre su exposición a posibles efectos nocivos en el trabajo, “así que no pudieron tomarlo todo en cuenta”.

El profesor Allan Pacey, experto británico en andrología, señaló que la evaluación del tamaño y de la forma de los espermatozoides  es una de las pruebas más difíciles de realizar” y puede, por tanto, ser menos precisa.

TE RECOMENDAMOS:

Meditación, ¿alternativa para controlar el estrés?

CON INFORMACIÓN DE AFP

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Ingrese su nombre