Econduce

México, México (AFP) Martín Vázquez llegó hace un año a vivir a Ciudad de México conduciendo su automóvil pero, ante el infernal tráfico que encontró en este lugar, decidió venderlo.

¿Cómo se mueve ahora? En unas motonetas eléctricas de renta con las que burla atascos y restricciones vehiculares en la contaminada megaurbe, donde el transporte eléctrico busca abrirse camino.

Vázquez, profesionista de 28 años, llega a una estación de la firma Econduce en una silenciosa motoneta, también llamada scooter, la estaciona, la conecta a la electricidad y registra en el sistema el fin del servicio.

“Es la manera más fácil y rápida para transportarme”, comentó, “tengo que ir a trabajar de corbata y camisa de manga larga. En bici llegaba sudado. Aquí es sentarte y acelerar, como en un coche”.

Desde hace un mes la Ciudad de México, con 21 millones de habitantes y 5,5 millones de autos, vive en alerta luego de que el 14 de marzo se declaró por primera vez en 13 años una contingencia ambiental.

Por esta razón regresó temporalmente el programa Hoy No Circula, creado en 1989 para sacar diariamente de circulación al 20% de los vehículos.

Este se modificó paulatinamente hasta permitir circular sin restricciones a autos poco contaminantes. Sin embargo, de abril a junio, cuando el calor favorece la concentración de contaminantes, todos los coches dejan de circular un día por semana y un sábado por mes.

El 6 de abril la contaminación fue tal que se aplicó un “doble no circula”: pararon 40% de los autos y, por primera vez, 40% de motocicletas. El transporte público se desbordó.

Alternativa inmediata

“Con el Hoy No Circula, las solicitudes de inscripción crecieron 30% y 50% con el doble”, explicó Eduardo Porta, ingeniero industrial de 33 años que lanzó Econduce en abril de 2015.

Este servicio es similar a las bicicletas compartidas, muy populares en Europa, y que en 2010 arrancaron exitosamente en Ciudad de México.

Opera mediante estaciones en zonas empresariales de la ciudad y el uso de la motoneta va desde media hora hasta un día o noche completa.

“Somos pioneros incluso en el mundo, sólo existe algo similar en San Francisco. Quisimos abordar la doble problemática del tráfico y la contaminación”, aseguró Porta.

En un año, Econduce paso de 5 a 37 estaciones y de 50 a 150 scooters, con 1,800 usuarios y 45,000 viajes. Porta espera que la demanda aumente al ser una “alternativa inmediata y económica” de transporte eléctrico.

La inscripción mensual es de 11 dólares.

Sin estímulos

Algunas autoridades locales viajan ahora en la veintena taxis eléctricos que hay en la ciudad, mientras diputados estudian adquirir una flotilla de estos vehículos pero, a nivel gubernamental, poco se habla del transporte eléctrico.

La dirección de transportes eléctricos de la Ciudad de México detalló que se planea adquirir autobuses y ampliar paulatinamente a 1,500 los taxis, aunque se enfrenta a carencias presupuestales.

Para las empresas y particulares, de acuerdo con Fausto Cuevas Mesa, director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), no existen alicientes fiscales para adquirir estos vehículos y la infraestructura es insuficiente.

“Puede haber mayor interés por autos eléctricos pero está el tema del bolsillo, porque cuestan dos o tres veces más. Son coches eminentemente urbanos, no funcionan para carretera porque luego dónde los recargamos”, explicó Cuevas Mesa.

Entre auto o bici

En una sucursal de Chevrolet México, Vicente Cuevas, experto en autos eléctricos, habló sobre las bondades de los dos modelos que ofrece la automotriz, uno de ellos de los más económicos (22,000 dólares).

“Por las nuevas medidas contra la contaminación, la gente voltea a ver a nuestros vehículos con mayor interés”, dijo al reconocer que la reacción de los potenciales clientes al saber el precio “no es favorable”.

Pero confía en concretar algunas ventas porque la sucursal se encuentra en un adinerado barrio, donde circulan algunos de los 20,000 vehículos eléctricos e híbridos que se estima hay en el país.

Las bicicletas eléctricas también son opción y firmas como Prodecotech, localizada en una zona en donde abundan ciclistas urbanos, ve crecer sus ventas.

“Desde que se declaró la contingencia se ha multiplicado el interés. Las ventas se han duplicado”, afirmó Daniel Cruz, vendedor de estos aparatos.

Cuando se agudiza la contaminación, se recomienda no realizar ejercicios extenuantes, incluido andar en bicicleta.”Pero la bici eléctrica no requiere esfuerzo físico intenso, no sudas, no te cansas, no tienes que inhalar tanto aire”, explicó.

Las bicicletas eléctricas alcanzan 30 km/h, cargar su batería cuesta 0,15 dólares para recorrer entre 30 km y 60 km según el terreno.

El costo de la bicicleta es de entre 1,400 y 3,100 dólares, similar al de un auto usado, que fue para muchos la opción cuando surgió el Hoy No Circula, lo que habría incrementado el parque vehicular, según detractores de estas medidas que advierten de un escenario similar si la restricción vuelva a ser permanente en una ciudad renuente a renunciar al automóvil.

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