Un nuevo tratamiento podría detener el Alzheimer
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(AFP) Un nuevo tratamiento experimental basado en la acción de anticuerpos permitió desacelerar el deterioro cognitivo de pacientes que sufren una etapa precoz de Alzheimer. Así lo reveló un estudio publicado el 31 de agosto en la revista Nature, el cual generó nuevas expectativas para quienes sufren esta enfermedad.

La investigación fue acogida con prudencia por los expertos, quienes destacaron que fue llevado a cabo en un número limitado de personas, por lo que deberá ser confirmado en pruebas clínicas más grandes y en periodos más prolongados. Las pruebas se realizaron a 125 pacientes entre octubre de 2012 y enero de 2014.

En el texto, los autores dieron a conocer que los pacientes fueron divididos en dos grupos. En el primero se administraron placebos y, en el siguiente, se suministró el anticuerpo monoclonal aducanumab.

Un año más tarde, quienes recibieron las dosis más elevadas del medicamento presentaron una reducción “significativa” de las placas amiliodeas en el cerebro, además de una estabilización de su deterioro cognitivo, frente a quienes fueron tratados con el placebo.

La acumulación de esta proteína en el órgano, que impide la comunicación normal entre las neuronas, es uno de los marcadores típicos del Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a más de 30 millones de personas en todo el mundo.

“Nuestros resultados sostienen la hipótesis de que un tratamiento con aducanumab reduce las placas amiliodeas y, lo que es más importante, es que esta reducción tiene efectos clínicos benéficos”, señaló el estudio financiado por la empresa biotecnológica estadounidense Biogen.

El equipo detrás de este trabajo indicó que continuará estudiando este nuevo anticuerpo y que tiene pensado lanzar una investigación de mayor envergadura.

Estos resultados “son alentadores”, comentó por su parte Bruno Dubois, jefe del servicio de enfermedades cognitivas y del comportamiento del hospital Pitié-Salpêtrière en París. Sin embargo, destacó, en dosis altas se han observado “efectos secundarios”, como edemas.

“Soy prudentemente optimista con respecto a este tratamiento, pero intento no ser muy entusiasta ya que muchos medicamentos pasaron la primera fase y fracasaron en las siguientes”, dijo por su parte la Doctora Tara Spires-Jones, especialista de la Universidad de Edimburgo.

 

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