En esta línea de producción automotriz los operadores lucen a resguardo y con una fuerza fuera de lo normal. Esto es gracias al traje que se colocan para evitar daños en su sistema óseo, en particular en hombros y brazos, y al mismo tiempo hacerlos más productivos.

Es la realidad en la planta de BMW en Spartanburg, Carolina del Sur (EU). Esta firma automotriz le llama “robótica colaborativa” y forma parte de las tendencias que conforman a la industria 4.0.

Así lo constató la agencia Notimex durante su recorrido en la visita a dicha planta, donde se produce casi medio millón de unidades anuales, la mayoría de exportación. La finalidad de la robótica colaborativa es incrementar la seguridad y rendimiento de sus empleados, reconocen los directivos de la automotriz.

De esta manera se incorporó a los procesos de producción el primer traje biomédico y ergonómico a uno de los empleados.

Se prevé que en las siguientes semanas se otorguen equipos a cientos de operadores identificados en 30 áreas de trabajo y posteriormente se expanda a toda la red de BMW.

Además de este sistema, la compañía desarrolló desde hace cuatro años un brazo mecánico en la línea de adaptación de engomados a las puertas de los vehículos, con lo que se evita que el operador se lastime las muñecas de las manos.

El trabajador coloca los engomados, mientras que el brazo mecánico (existen cuatro en la planta de Spartanburg) aplica la presión necesaria para que quede sellado.